
Situada en una encrucijada geográfica y cultural única, Turquía se extiende por la península de Anatolia, en Asia Menor, y una pequeña parte de la península de Tracia, en los Balcanes europeos. Esta posición, sumada a la gran diversidad de países con los que comparte frontera -como Grecia, Bulgaria, Siria o Georgia, entre otros-, convierte al país en un puente natural entre Oriente y Europa. Su capital, Ankara, ubicada en el corazón de Anatolia, es el centro del poder político, aunque la verdadera joya turca sigue siendo la legendaria ciudad de Estambul.
Más allá de su estratégica ubicación, Turquía es heredera de milenios de civilizaciones, entre ellas el vasto y asombroso Imperio Otomano. Y es precisamente de las cenizas de este último de donde, tras décadas manteniéndose en un perfil relativamente bajo, Ankara está resurgiendo con una renovada ambición bajo el liderazgo de Recep Tayyip Erdoğan. El presidente está redefiniendo el papel del que en su día fue uno de los imperios más poderosos del mundo, otorgándole a Turquía un creciente protagonismo en la política global y proyectando su influencia más allá de sus fronteras.
La influencia creciente de Turquía es algo evidente, por lo que es crucial conocer cuales son sus ambiciones, desafíos y planes dentro del panorama internacional. Pero antes de nada, veamos cómo ha llegado Turquía a ser el Estado que conocemos hoy en día.
Disolución del Imperio y creación de la república
Como todos los imperios a lo largo de la historia, el Imperio Otomano fue debilitándose con el tiempo, hasta llegar a ser conocido en el siglo XIX como “el enfermo de Europa”, debido a su clara dificultad para modernizarse al ritmo del resto del continente. Durante esta etapa de decadencia, fue perdiendo gran parte de sus territorios, y a comienzos del siglo XX conservaba prácticamente solo la región que hoy constituye la actual Turquía.
El comienzo de su fin llegó con la Primera Guerra Mundial, en la que el Imperio Otomano combatió junto a las Potencias Centrales (Alemania y Austria-Hungría). Tras la derrota, los sultanes accedieron a firmar el Tratado de Sèvres en 1920. Este acuerdo preveía la cesión de vastos territorios a las potencias aliadas y a Grecia, la creación de un Estado armenio y autonomías kurdas, además de limitar drásticamente la soberanía turca en ámbitos clave como el económico y el militar.

Figura 1. Mapa de la partición del imperio otomano propuesto en el tratado de Sèvres. Fuente: BBC, 2021.
Sin embargo, el movimiento nacionalista liderado por Mustafa Kemal y la recién formada Gran Asamblea Nacional de Turquía vieron el tratado como una humillación y una clara intención de desmembrar el país y eliminar la soberanía turca. Esto intensificó y dio un objetivo claro de rechazo total a la guerra de independencia turca que Kemal comenzó en 1919, después de que este llegase a la península de Anatolia y organizase un ejército nacionalista con el objetivo de expulsar las fuerzas aliadas.
Tras varios años de guerra, los nacionalistas lograron expulsar a las fuerzas invasoras y demostraron la inviabilidad de aplicar el tratado firmado por los sultanes. Ante esta situación, las potencias aliadas, aún exhaustas por la Primera Guerra Mundial y sin intención de involucrarse en otro conflicto, accedieron a firmar el Tratado de Lausana en 1923. Este nuevo acuerdo reemplazó al Tratado de Sèvres y reconoció tanto las fronteras como la plena soberanía de la naciente República de Turquía.
Con este tratado, llegó también la disolución definitiva de un sultanato profundamente desacreditado y el ascenso al poder de Mustafa Kemal, quien se consolidó como héroe nacional tras la expulsión de los invasores y la fundación del nuevo Estado turco.
Del Kemalismo al siglo XXI
Kemal, también conocido como Atatürk -“padre de los turcos”-, llevó a cabo una serie de reformas que transformaron por completo al país. Las características básicas del nuevo país se basaron en las seis flechas del kemalismo -como se le llama a la ideología implementada por Atatürk- que simbolizan el republicanismo, populismo, nacionalismo, secularismo, estatismo y reformismo.

Figura 2. Imagen de Mustafa Kemal Atatürk, quien lidero la guerra de independencia turca y gobernó durante 15 años la República de Turquía. Fuente: BBC, 2023.
El secularismo fue probablemente la más relevante de las reformas de Atatürk, ya que buscaba convencer a diversas etnias y grupos religiosos de formar parte de la nueva república bajo una identidad común: la turca. Asimismo, implementó medidas como la adopción del alfabeto latino y del calendario gregoriano, lo que acercó al país a Europa, y promulgó un nuevo Código Civil que establecía la igualdad legal entre hombres y mujeres. También trasladó la capital de Estambul a Ankara, buscando un centro de poder más geográficamente equilibrado y simbólicamente alejado del pasado imperial.
Tras su muerte en 1938, İsmet İnönü asumió el liderazgo. Durante su mandato, evitó involucrar al país en la Segunda Guerra Mundial hasta sus últimos compases, cuando Turquía se alineó simbólicamente con los Aliados. Tras años en el poder, la presión internacional -especialmente de las potencias occidentales- llevó a Ankara a permitir el multipartidismo. En 1950, el Partido Democrático ganó las elecciones en un proceso democrático.
No obstante, el partido fue adoptando posturas cada vez más autoritarias, lo que provocó que, diez años después, el ejército interviniera mediante un golpe de Estado que depuso al gobierno. Posteriormente, se redactó una nueva constitución. Aunque el ejército se retiró del poder en 1961, mantuvo un papel activo como «guardián» de la república y de sus principios fundacionales. Las elecciones posteriores dieron lugar a gobiernos de coalición frágiles e inestables, lo que se tradujo en un aumento de la polarización, estancamiento económico y episodios de violencia política en las calles a finales de la década.
La tensión política llegó a tal punto que el ejército intervino nuevamente en 1971 mediante un «memorando» dirigido al gobierno. Aunque los militares no tomaron el poder directamente, forzaron la dimisión del primer ministro y asumieron el control indirecto hasta 1973. Los años setenta continuaron marcados por una fuerte inestabilidad política, polarización ideológica y violencia callejera. En este contexto, en 1978 se fundó el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), con el objetivo de crear un Estado kurdo independiente, en respuesta a décadas de represión política y cultural ejercida por el Estado turco.
La situación culminó en un nuevo golpe militar en 1980, tras el cual los militares gobernaron directamente hasta 1983, cuando se restablecieron las elecciones. Fue entonces cuando llegó al poder Turgut Özal, quien sentó las bases del desarrollo económico actual de Turquía, liberalizando la economía e impulsando su apertura a nuevos mercados. Durante su mandato, en 1984, el PKK inició su lucha armada, dando comienzo a un conflicto interno que ha marcado profundamente la historia reciente del país.
Los años siguientes estuvieron marcados por nuevas etapas de inestabilidad política, polarización y crisis económicas. En 1997, se produjo otro golpe de Estado en el que las Fuerzas Armadas presionaron al gobierno islamista para que dimitiera, sin necesidad de una intervención directa. No fue hasta 2002, con la llegada al poder de Recep Tayyip Erdoğan y su partido, el AKP, que Turquía inició un nuevo rumbo político, más estable pero también cada vez más controvertido.
Erdoğan y el nuevo orden turco
Aunque oficialmente el AKP llegó al poder en 2002, no fue hasta 2003 cuando Erdoğan pudo asumir el cargo de primer ministro, debido a que, hasta ese momento, tenía prohibido ocupar cargos públicos por una condena previa relacionada con incitación al odio religioso. Desde entonces, el líder turco ha ejercido un poder político significativo en el país, primero como primer ministro y, desde 2014, como presidente. En este último cargo, Erdoğan logró en 2017 transformar el sistema parlamentario en uno presidencialista, concentrando así más poder en su figura.

Figura 3. Imagen del actual presidente de la República de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan. Fuente: NBC News, 2025.
Aunque el actual presidente ha mantenido algunos puntos clave de la ideología kemalista, también ha impulsado cambios importantes, como el regreso de la religión a la vida pública, en clara contradicción con el laicismo promovido por Atatürk, y un giro hacia una identidad más autónoma, islámica y otomana, que se distancia de Europa. Además, Erdoğan y su gobierno han adoptado una ideología neootomana que busca revivir y adaptar el legado del Imperio Otomano en la Turquía contemporánea.
El gobierno del AKP ha sido duramente criticado por el impacto que algunas de sus reformas han tenido sobre los derechos humanos y las libertades individuales de sus ciudadanos. La libertad de expresión está severamente reprimida, y el país sufre tanto censura como autocensura. Paralelamente, se cuestiona la calidad democrática del sistema, ya que el gobierno ha llevado a cabo persecuciones contra la oposición política y ha impulsado duras purgas en el sector público, especialmente tras el intento de golpe de Estado en 2016. Desde entonces, la imparcialidad del sistema judicial y legal ha sido puesta en duda, ya que parecen actuar claramente alineados con el gobierno. A pesar de la presión internacional, el AKP ha logrado mantener un poder interno fuerte y relativamente estable.
Neootomanismo y la política exterior turca
En los últimos años, el neootomanismo se ha convertido en la piedra angular de la política exterior de Ankara, manifestándose en la mayoría de sus decisiones estratégicas. Esta corriente política y cultural adopta una visión audaz y proactiva que no solo busca recuperar el territorio del antiguo Imperio Otomano, sino también restablecer la presencia cultural, económica y política de Turquía en sus históricas esferas de influencia. De esta manera, pretende que Turquía se consolide como un “poder pivote” entre Oriente y Occidente, defendiendo los intereses turcos y musulmanes más allá de sus fronteras, y manteniendo una autonomía estratégica.
Para alcanzar sus objetivos, el gobierno de Erdoğan ha centrado gran parte de sus esfuerzos en una serie de planes estratégicos.
En primer lugar tenemos doctrina Mavi Vatan -«Patria Azul» en turco-, la cual representa la idea de una zona marítima de influencia y soberanía turca en los mares que la rodean, – el Mar Mediterráneo, el Mar Egeo y el Mar Negro- donde Turquía defiende sus derechos sobre recursos naturales, rutas marítimas y áreas estratégicas. A través de esta idea, Turquía reclama una Zona Económica Exclusiva (ZEE) y una plataforma continental más amplia de lo que reconocen algunos países vecinos o el derecho internacional tradicional. Esto ha generado numerosas tensiones, especialmente con sus vecinos Grecia y Chipre, ya que Turquía considera que estos países controlan zonas marítimas que legítimamente le pertenecen.

Figura 4. Mapa que muestra la idea del Mavi Vatan. El área en color azul representa los 462.000 km² de aguas marítimas que Turquía reclama como parte de su «Patria Azul». Fuente: Wikipedia, 2020.
Ligado con esto tenemos también la geopolítica energética turca. El concepto de Mavi Vatan no solo implica reivindicaciones marítimas territoriales, sino que está directamente conectado con el interés de Turquía por controlar zonas estratégicas ricas en recursos energéticos, especialmente gas natural, en el Mediterráneo y el Egeo. Debido a su posición estratégica y aprovechando la inseguridad que transmite Rusia a Europa, Turquía busca consolidarse como un puente energético entre el viejo continente y Asia.
Esta ambición se traduce en proyectos clave como el Gasoducto Transanatolio (TANAP), que conecta las reservas de gas azeríes con Europa, atravesando el territorio turco. Así, más allá de una estrategia económica, Ankara persigue incrementar su influencia geopolítica y su poder de negociación regional e internacional, asegurando su autonomía estratégica y reforzando su papel como actor central en la seguridad energética europea.
Ankara también amplía su presencia regional mediante un activo intervencionismo en diversos conflictos. En Siria, llevó a cabo tres grandes operaciones militares, luchó para detener la influencia kurda y apoyó al ejército rebelde en la caída de Bashar al-Ásad. En el Cáucaso, Turquía brindó un apoyo decisivo a Azerbaiyán durante el conflicto de Nagorno-Karabaj contra Armenia, contribuyendo a la victoria de este último. Actualmente, Ankara también respalda al Gobierno del Acuerdo Nacional de Trípoli en Libia, consolidando así su influencia en el norte de África. Además, ha jugado un papel clave como intermediario entre Rusia y Ucrania. Con estas acciones, además de asegurarse un mayor control territorial, Turquía se presenta ante sus países vecinos como una potencia protectora y fiable, e impulsa una mayor identificación con la etnia turca en las comunidades con lazos históricos.
Esto último, está relacionado con otra de las estrategias que mantiene el gobierno de Erdoğan: la política de soft power, que busca influir en otros países a través de la atracción y la persuasión, en lugar de la coerción o el uso del poder militar. Para lograrlo, una de las instituciones más relevantes que tiene Ankara es la Agencia Turca de Cooperación y Coordinación (TIKA).
La TIKA es una organización internacional dedicada a apoyar el desarrollo sostenible en los países donde opera. Sus acciones pueden ir desde brindar ayuda humanitaria hasta promover el desarrollo socioeconómico de una región, siempre adaptándose a las necesidades locales. Así, se crean y fortalecen vínculos culturales, religiosos e históricos, además de generar una cierta dependencia simbólica y material.
Otra institución clave es Diyanet, un organismo gubernamental encargado de gestionar los asuntos religiosos y promover un islam suní -la rama predominante en Turquía- alineado con Ankara, tanto dentro como fuera del país. Esto otorga a Turquía una influencia cultural y diplomática significativa en la región y más allá.
Por último, también tenemos la Organización de Estados Túrquicos, que es la principal plataforma para fomentar la cooperación entre las naciones con raíces lingüísticas y culturales túrquicas. Turquía la utiliza para fortalecer lazos con países como Azerbaiyán, Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán y Turkmenistán. Su objetivo es impulsar la colaboración económica, cultural y estratégica en una vasta región que Ankara considera su esfera de influencia natural. Sin embargo, la cohesión de estos países es limitada, y la organización es a día de hoy poco más que algo simbólico.
Desafíos y futuro de Turquía
Posiblemente uno de los mayores desafíos que enfrenta Turquía en la actualidad es su economía. Con una inflación persistente, una deuda pública elevada y una preocupante fuga de capitales, la capacidad del país para financiar sus ambiciosos proyectos en el exterior se ve seriamente limitada. Además, una economía en dificultades puede alimentar el descontento social, desviando la atención y los recursos del liderazgo hacia problemas internos. Si estos problemas no se resuelven, la estabilidad interna y, en consecuencia, la legitimidad de Erdoğan podrían verse gravemente comprometidas.
En este contexto, la erosión de las instituciones democráticas, la creciente polarización social, la persecución de la oposición y la cuestión kurda -siempre presente en la política turca- representan desafíos significativos para la estabilidad del gobierno, que el AKP deberá gestionar cuidadosamente para no perder su posición de poder. Las protestas masivas que se vieron en marzo de 2025, después de que fuerzas armadas detuvieran al principal líder opositor y alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, muestran la crispación que hay entre la población turca y lo delicado que es este asunto.

Figura 5. Casi 2.000 personas fueron detenidas por las fuerzas de seguridad durante las protestas por la detención del líder opositor Ekrem İmamoğlu, acusado de un presunto caso de corrupción. Fuente: RTVE, 2025.
En el plano internacional, las tensiones con aliados clave de la OTAN, como Estados Unidos -defensa de los kurdos en Siria y cuestiones de derechos humanos-, y con la Unión Europea -democracia dudosa, los derechos humanos y el conflicto de Chipre- generan incertidumbre sobre el futuro de estas alianzas estratégicas. A esto se suma la compleja gestión de la masiva población de refugiados en suelo turco, un desafío humanitario que, a su vez, se convierte en un arma diplomática a la hora de negociar con Bruselas.
Por otro lado, la relación con Rusia es compleja: aunque existe cooperación estratégica en ciertos ámbitos, también hay rivalidad geopolítica en regiones como Libia, Siria y el Cáucaso, donde los intereses de ambas potencias se enfrentan, creando un ambiente tenso y volátil.
Finalmente, como ya se mencionó, las ambiciones turcas en las aguas del Mediterráneo continúan generando tensiones con Grecia, Chipre y otros países, aumentando el riesgo de una escalada que podría desestabilizar por completo la región.
En conclusión, la influencia creciente de Turquía es innegable. Surgida de las cenizas del Imperio Otomano y tras décadas de perfil bajo, la Turquía de Erdoğan está consolidando su posición en el escenario internacional. Con el neootomanismo como punta de lanza, Ankara proyecta su poder mediante estrategias intervencionistas y se reafirma como un puente estratégico entre continentes. Sin embargo, las tensiones internas y las complejas relaciones con sus vecinos constituyen importantes obstáculos para alcanzar sus metas.
Por todo lo expuesto, comprender las dinámicas de Turquía resulta fundamental para entender el actual equilibrio geopolítico, pues el país se posiciona como una pieza clave e indispensable en el tablero global, cuyo papel seguirá siendo decisivo en los próximos años.
Fuentes bibliográficas
BBC News Mundo. (2023). ¿Qué busca Erdogan con su ambiciosa política exterior? Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.bbc.com/mundo/articles/cw9v0zwlz47o
BBC News Mundo. (2023). Por qué Turquía es tan importante para la OTAN y qué pasaría si se aleja de la alianza. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.bbc.com/mundo/articles/czv955v29rdo
Electomanía. (2023). Recordemos: 100 años de la República de Turquía. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://electomania.es/recordemos-100-anos-de-la-republica-de-turquia/
Lonely Planet. Historia de Turquía. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.lonelyplanet.es/asia/turquia/historia
Marshall, T. (2024). El poder de la geografía: Los diez territorios que desafían nuestro futuro (A. Figueras Deulofeu & À. Guàrdia Berdiell, Trads.). Ediciones Península.
Swissinfo. (2023). Las fronteras de Oriente Medio se trazaron en Lausana. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.swissinfo.ch/spa/economia/las-fronteras-de-oriente-medio-se-trazaron-en-lausana/48675708
Universidad de Navarra. (2021). Mavi Vatan: la doctrina turca de la Patria Azul. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.unav.edu/web/global-affairs/detalle/-/blogs/-mavi-vatam-la-doctrina-turca-de-la-patria-azul-3
Wikipedia. Historia de Turquía. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Turqu%C3%ADa#:~:text=Despu%C3%A9s%20de%20la%20guerra%20turco,nueva%20asamblea%20Republicana%20de%20Turqu%C3%ADa
Wikipedia. Treaty of Sèvres. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://en.wikipedia.org/wiki/Treaty_of_S%C3%A8vres
Política Exterior. (2020). ¿Qué hacer con la nueva política exterior turca? [Fotografía]. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.politicaexterior.com/articulo/que-hacer-con-la-nueva-politica-exterior-turca/
Figura 1. BBC News Mundo. (2021). Por qué Turquía y Estados Unidos mantienen una relación complicada. [Fotografía]. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-55918785
Figura 2. BBC News Mundo. (2023). Por qué Turquía es tan importante para la OTAN y qué pasaría si se aleja de la alianza. [Fotografía]. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.bbc.com/mundo/articles/czv955v29rdo
Figura 3. NBC News. (2025). Turkey’s Erdogan launches ‘year of the family’ with attack on LGBTQ community. [Fotografía]. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.nbcnews.com/nbc-out/out-news/turkeys-erdogan-launches-year-family-attack-lgbtq-community-rcna187471
Figura 4. Wikimedia Commons. (2020). Patria Azul. [Fotografía]. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Patria_Azul.jpg
Figura 5. RTVE. (2025). Las protestas por la detención del alcalde de Estambul amenazan el poder de Erdogan: claves de la crisis política en Turquía. [Fotografía]. Recuperado el 13 de junio de 2025, de https://www.rtve.es/noticias/20250325/protestas-detencion-alcalde-estambul-amenazan-poder-erdogan-claves-crisis-politica-turquia/16505412.shtml

Replica a Europa se rearma: El fin de la «paz perpetua» y el nuevo orden geopolítico – El Prisma Geopolítico Cancelar la respuesta