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La Trampa de los Jóvenes: El oscuro futuro de los jóvenes españoles

Un sistema de pensiones insostenible, hace que el futuro de los jóvenes españoles se torne cada vez más oscuro. Fuente: La Nueva España (2022)

Las pirámides de poblaciones de los países desarrollados asustan – o por lo menos deberían asustar – cada vez más a los políticos de los diferentes países. Y es que, la poblaciones de estas naciones son cada vez más ancianas, y la natalidad no deja de disminuir.

Durante el desarrollo de un país, la mayoría de las familias dependen de tener hijos que les ayuden a mantener la economía familiar, por lo que las tasas de natalidad son siempre muy altas. Además de eso, el sistema sanitario no es bueno, por lo que la esperanza de vida es baja, dejando como resultado una población muy joven – la tasa de mortalidad infantil también es alta, pero se compensa con creces con la tasa de natalidad -. Por ello, durante este periodo, el país tiene un porcentaje de trabajadores altísimo, lo que permite mantener una productividad alta. 

Si con el tiempo el país logra desarrollarse, los políticos podrán comenzar a fijarse más en el bienestar de los ciudadanos y se empezaran a mejorar servicios tan básicos como la sanidad. Así, la esperanza de vida aumenta, mientras que la tasa de mortalidad infantil se reduce sustancialmente, ya que con elementos tan simples como vacunas o chequeos periódicos a mujeres embarazadas se logra reducir muy fácilmente. En este punto, la vida en el país es cada vez más próspera, y ya no hace falta tener hijos que mantengan tu economía. Aún así, la mentalidad de la población no cambia tan rápidamente, y se sigue manteniendo por un tiempo la misma tasa de natalidad, lo que produce un ≪Baby boom≫. 

Al final, con el desarrollo, la mentalidad de la población termina cambiando, y la prioridad deja de ser tener hijos, pues ya no los necesitan para sobrevivir. Los padres empiezan a interesarse más por dar una vida de calidad a sus hijos, por lo que se disminuye el número de hijos que tienen las parejas. Además, las sociedades desarrollan nuevas actividades ociosas que consumen un mayor tiempo de las personas, y hacen que estas alarguen más el tiempo para tener su primer hijo. Esto no parece un problema a simple vista, pues si la idea de la pareja es tener hijos, daría lo mismo si los tienen a los 20 que a los 30, pero aquí la biología juega un papel crucial. Y es que, a partir de los 30, la fertilidad de las mujeres desciende de forma notoria, dificultando en gran medida la posibilidad de tener hijos. Hay datos que revelan que muchas mujeres, cuya intención era tener hijos, no han podido debido a su edad.

A todo esto, las nuevas ideas surgidas acerca de las relaciones, donde la gente busca más las relaciones espontáneas en lugar de una relación duradera, hacen aún más difícil tener hijos.

¿Qué esta ocurriendo en España?

La situación en España está lejos de ser idílica. La pirámide de población tiene una forma muy preocupante. En ella se puede observar como la generación del ≪Baby boom≫ está llegando a la edad de jubilación, mientras que las generaciones encargadas de mantener sus pensiones – millennial, generación Z y siguientes – tienen cifras de población alarmantemente bajas. Sabiendo esto, lo lógico sería pensar que los políticos, al ver la insostenibilidad del sistema actual, habrán comenzado a aplicar políticas que busquen contrarrestar las posibles consecuencias de este efecto, y que estarán centrando sus esfuerzos en crear un mejor futuro para el país. Y bien ¿es esto así? Pues siento deciros que no, de hecho, es todo lo contrario. 

Figura 1. Pirámide poblacional de España en 2024. Fuente: PopulationPyramid.net, 2024.

Por muy bonito que suene que el objetivo de los políticos es mejorar la situación del país, es conocido por la gran mayoría que su verdadero objetivo es siempre obtener el mayor número de votos posible, para mantener su posición de poder en la política. Por ello, muchas de las propuestas que exponen estos en sus programas electorales se centran en llamar la atención de grupos de votantes lo más grandes posibles, en lugar de dar soluciones a problemas que pueda sufrir el país.

Pues bien, si tenemos esto en cuenta – y volviendo a la pirámide poblacional -, podemos ver que los jóvenes, quienes siempre han sido unos de los grupos de votantes más importantes para los políticos, ha reducido mucho su relevancia dentro del panorama político español. Y es que, los jóvenes son – como decíamos antes – un grupo cada vez más reducido. Además, con toda una vida por delante, las políticas que piden los jóvenes son muy variadas, y es difícil proponer una propuesta que una a todo el grupo de votantes por un partido. Si a eso le añadimos que un gran porcentaje decide no votar en señal de disconformidad con el sistema, que este suele ser el grupo que más tendencia tiene a votar a partidos pequeños con nuevas ideas, y que los jóvenes no consumen medios tradicionales, nos quedamos con un grupo de votantes muy incómodo para los partidos grandes – que son al final los más relevantes en el panorama político español -, que conlleva mucho esfuerzo de convencer, y que aporta poco beneficio.

Por otro lado, encontramos a una población jubilada que cada vez se hace más grande, que – en proporción – vota mucho más que el grupo de jóvenes, y que se cuestiona mucho menos las propuestas políticas. Llegar a este grupo es mucho más sencillo, pues siguen consumiendo los medios de comunicación tradicionales. Además, debido al problema de la ≪España vaciada≫, el voto de la población jubilada suele valer mucho más que el voto joven gracias al sistema de circunscripciones electorales , ya que, mientras la mayoría de jóvenes viven en ciudades muy pobladas, muchos ancianos siguen viviendo en regiones poco habitadas, donde su voto puede llegar a valer 4 veces más que el de una persona que vive en ciudades como Madrid o Barcelona.

Siendo esto así, es evidente que para los políticos es mucho más interesante el grupo de mayor edad que el de los jóvenes a la hora de atraer votantes. Pero aún así estaréis pensando: Aún habiendo menos votantes en el grupo de jóvenes, su voto sigue siendo relevante ¿por qué no iban los políticos a interesarse por atraer a ambos grupos? Pues el problema reside en los intereses que tiene cada grupo. Y es que, mientras los jóvenes abogan por políticas que reduzcan los impuestos, y una mayor inversión en sectores como el I+D+I u otras que impulsen el desarrollo económico del país, los jubilados piden mejoras de los planes de pensiones y más beneficios económicos para personas de la tercera edad.

Como veis, los intereses de ambos grupos son incompatibles, y es que si el estado decide complacer a uno de los grupos, tendrá que hacerlo en detrimento del otro grupo. Por ejemplo, si el estado destina más dinero a la investigación, quedará menos dinero para pagar a los pensionista.

Con esta situación, los políticos han de decidir entre los dos grupos, y si, como decíamos antes, el objetivo de los políticos es ganar el mayor número de votos posible, pues es evidente que será el grupo de jubilados al que intenten atraer.

Así pues, los políticos actuales abogan por el grupo de personas jubiladas, pues como he explicado antes da más votos, y al tener todos un interés común – las pensiones -, prometiendo reformas favorables para las pensiones, el político tendría ganado un gran porcentaje de votantes de este grupo. Por ello – y porque decir en plena campaña que quieres ayudar a los ancianos da muchos votos -, los políticos actuales están constantemente hablando de las pensiones y de dar beneficios a personas de la tercera edad. Y entonces diréis, ¿Qué tiene esto de malo?¿Cuál es el problema de que los jubilados reciban una pensión más alta para que puedan mejorar su nivel de vida? Pues bien, el problema reside en quién paga esas pensiones. 

Un sistema de pensiones insostenible

Como sabréis, las pensiones en España son públicas, es decir, las paga el Estado con parte de lo recaudado en los impuestos. Si la población de jubilados no deja de crecer, y los jóvenes, que son los que están ahora mismo trabajando y pagando esas pensiones, son cada vez menos numerosos, progresivamente un mayor porcentaje de los impuestos recaudados serán destinados a pagar pensiones. Esto reduce enormemente la capacidad del Estado para intervenir en cuestiones que son relevantes para los jóvenes como las que ya he comentado antes. Esto conlleva a que la calidad de vida de los jóvenes sea cada vez peor, lo que afecta directamente a la natalidad, haciendo que la parte baja de la pirámide se estreche cada vez más. Y como ya os habréis dado cuenta, esto es un sistema de retroalimentación, en el que el ciclo se repite una y otra vez hasta que un día no se pueda soportar y colapse. 

Esto nos deja con que cada vez menos jóvenes tienen que sostener un sistema de pensiones que recoge cada vez a más jubilados. Además, como era de esperar, a medida que el número de trabajadores se reduce, se reduce también la productividad del país, lo que dificulta en gran medida el acceso a puestos bien remunerados para la población joven. Esto acarrea que la recaudación de impuestos deje de ser suficiente para pagar todas las pensiones – ya que los jóvenes tienen menos dinero para destinar en impuestos -, por lo que el Estado ha de pedir dinero prestado, aumentando así la deuda pública. Deuda pública que es irrelevante para la población jubilada, que probablemente no lleguen a ver las repercusiones de la deuda, pero que hace aún más grande el agujero que tienen que cubrir los jóvenes, que son a fin de cuentas, los que tendrán que pagarla.

Así pues, nos quedamos con una población joven cada vez menos numerosa, con sueldos cada vez más bajos, con una deuda pública a pagar cada vez más grande, que tiene que mantener a una población jubilada en crecimiento. Una población jubilada que, por otro lado, cobra alquileres escandalosos a esos mismos jóvenes, por casas que ellos compraron hace más de 30 años por la mitad de su valor actual, y a la que además, el Estado no deja de incentivar con ventajas como viajes más baratos o actividades de ocio, como puede ser el cine, a precios ridículos. Todo ello pagado con impuestos, claro está.

Como resultado de esta gestión, los jubilados españoles han sido el único grupo que, durante estos últimos años, ha visto ha visto aumentar su nivel adquisitivo, mientras que el del resto de grupos poblacionales ha bajado considerablemente.

Nos encontramos así, un país en el que los jubilados viven recibiendo una pensión y el dinero de alquileres extremadamente caros sin trabajar, al tiempo que los jóvenes se dejan la espalda en trabajos mal remunerados, para luego pagar las pensiones y los alquileres del grupo de más edad, dejándoles sin apenas oportunidades de ahorrar y planificar un futuro. Y por si fuera poco, tienen que enfrentarse a los constantes insultos de la población mayor, llamando a los jóvenes vagos y diciéndoles despectivamente que son «la generación de cristal» – como si nacer en la España de los 60 fuese como nacer en la franja de Gaza -.

Repercusiones del sistema de pensiones

Como ya he dicho antes, el sistema de pensiones en España es público, por lo que se mantiene a través de los impuestos. Pues bien, según los datos dados por Hacienda, prácticamente un 43% de los gastos públicos son destinados a pagar pensiones, siendo este el gasto más grande del Estado. A este le sigue la deuda pública, con un porcentaje cercano al 7%. Esto nos deja con el dato de que la mitad de la inversión pública hecha por el Estado se destina a las pensiones.

Figura 2. Gráfica de rectángulos sobre las cantidades de dinero público que se invirtió en cada sector en España en el año 2023. Para más información visitar el link citado en las fuente bibliográficas. Fuente: Civio, 2024

Según los pronósticos, en caso de mantener el sistema actual, estos datos seguirán aumentando, y para poder mantenerlos – por lo menos hasta que el sistema colapse -, los políticos seguirán subiendo los impuestos de los trabajadores, dejándoles cada vez menos dinero para vivir. Del mismo modo, si se sigue aumentando la deuda pública, el país se vera ahogado en unos años, lo que aumentaría la pobreza y haría que la calidad de vida en España se vea muy perjudicada.

Otro factor a tener en cuenta es el tema de la sanidad. Una población envejecida requiere de más inversión en sanidad, pues es precisamente a esas edades, el momento vital en el que más uso se hace del servicio sanitario. Esto traerá consigo – otra vez – un aumento del gasto público, que se intentará suplir previsiblemente – otra vez – con un aumento de los impuestos a los trabajadores.

Así mismo, al reducirse la población de trabajadores, cada vez será más difícil mantener ciertas infraestructuras en regiones con poca población, pues no habrá suficientes personas cualificadas para ello. Esto acarreará el cierre de escuelas, centros de salud e incluso universidades, lo que resta de forma evidente calidad de vida a la ciudadanía española. Además, el cierre de infraestructuras educativas, como universidad o escuelas, juega en contra del desarrollo del país, pues a menos formados estén tus trabajadores, menor productividad te darán.

¿Qué soluciones tiene esta situación?

Siendo todo lo que he contado muy alarmante, la cuestión ahora es ver como se puede solucionar este desastre antes de que el sistema colapse.

Pues bien, la primera “solución” es la que están implementando los políticos actuales: parches, parches y más parches. Es decir, pedir dinero prestado, aumentar la deuda pública, y solucionar un problema a corto plazo a costo de aumentar el problema a la larga. Evidentemente, esto es una forma de actuar lamentable, que lo único que logra es aumentar los problemas que se vayan a presentar en el futuro.

Otra idea podría ser aplicar políticas de natalidad, dando ayudas a las familias e incentivando el nacimiento de más niños. Por desgracia, esto ya se intentó y los resultados no fueron para nada prometedores. Aún así, si que sería interesante aplicar más incentivos para las familias, ya que España se encuentra a la cola dentro de los países europeos a la hora de dar dinero a los padres.

También hay quien defiende que la inmigración puede ser una solución, y abogan por políticas que permitan a más extranjeros asentarse en el país y trabajar. Pero esto no es una solución viable. La mayoría de emigrantes que llegan a España son personas poco cualificadas, por lo que no aportan mucho a la productividad del país. Además, la cantidad de inmigrantes que se necesitaría para cubrir el gasto generado es exageradamente grande, por lo que sería imposible llegar a esas cifras.

Una solución que se ha presentado alguna vez es la creación de un sistemas de pensiones mixto, donde el Estado reparte el peso de la pensiones con entidades privadas que ayudan – a cambio de cierto beneficios claro está – a gestionar las pensiones de los jubilados. Esta propuesta nunca ha gustado en la política española, por lo que nunca se ha aceptado.

Con todo esto parece que las opciones se acaban, y que realmente no hay nada que hacer, pero en realidad sí que hay soluciones viables.

Una de ellas podría ser que, cansados de ser ignorados, los jóvenes se levanten y formen un partido político que abogue por los derechos de los jóvenes y trabajadores. Debido al formato del sistema político español, es una idea muy plausible que un partido pequeño sea capaz de llegar al congreso y de tener fuerza suficiente para poder tomar parte en ciertas decisiones que pueden ser cruciales. De esta manera, los jóvenes se verían más representados dentro del panorama político del país. Esto ya ha pasado antes en España, por ejemplo el 15 de mayo de 2011, tras largas protestas en la capital, se formaron nuevos partidos que tomaron una gran relevancia en la política del país durante los siguientes años.

Figura 3. El 15-M fue un movimiento ciudadano a raíz de las manifestaciones del 15 de mayo de 2011, del que resultaron los partidos políticos PODEMOS y Ciudadanos. Fuente: Ctxt, 2021

Otra, que es posiblemente la más obvia, es aumentar la productividad. Y es que veréis, cuando un país sufre un ≪Baby boom≫, es muy fácil que crezca económicamente. La población de trabajadores crece considerablemente, lo que hace que el país sea más productivo, y por ende, que se desarrolle económicamente. Es simple matemática. El problema es que, tras un tiempo, todo se estabiliza, y son necesarios otros métodos para mantener una productividad alta. España no ha sabido renovarse, por lo que su desarrollo económico se ha visto enormemente reducido.

Por ello, una solución al problema sería que el Estado destine más presupuesto a sectores que puedan mejorar esta productividad, como la educación, la mejora de infraestructuras o el I+D+I. Con ello, se mejorarían las herramientas y las tecnologías que se les da a los trabajadores, y también tendríamos trabajadores más formados. Todo ello contribuye a un crecimiento de la productividad. 

Pero es aquí donde comienza lo que llamamos ≪La Trampa De Los Jóvenes≫, y es que todo el dinero que se podría destinar a los sectores nombrados, hoy en día se recortan para poder pagar las pensiones y las deudas que estas generan.

Consideración final

Antes de terminar, me gustaría dejar claro – por si alguna persona ha mal interpretado algún fragmento del artículo – que la culpa de  esta situación no es de los pensionistas. Ellos, al igual que los jóvenes viven las consecuencias de un sistema político que les puede beneficiar más o menos. El problema reside en la gestión realizada por los dirigentes del país, quienes en vez de tener una visión global y a futuro del país, prefieren centrarse en mantener su plaza en las sillas que llenan el congreso de los diputados. Son ellos quienes deberían empezar a cambiar la forma de gestionar el país.

Fuentes bibliográficas

La Nueva España. (20 de marzo de 2022). ¿Cuándo cobran los pensionistas la pensión de abril de 2022? [Fotografía]. https://www.lne.es/economia/2022/03/20/cobran-pensionistas-pensiones-abril-2022-63472529.html

Figura 1. PopulationPyramid.net. (2024). España: Pirámide de población 2024 [Fotografía]. https://www.populationpyramid.net/es/espa%C3%B1a/2024/

Figura 2. Civio. (2023). ¿Dónde van mis impuestos? [Fotografía]. https://dondevanmisimpuestos.es/politicas#view=functional&year=2023

Figura 3. Castaño, P. (mayo de 2021). El movimiento 15-M en 7 claves, una década después [Fotografía]. CTXT.https://ctxt.es/es/20210501/Firmas/35980/15m-sol-aniversario-sol-acampada-podemos.htm

Una respuesta a «La Trampa de los Jóvenes: El oscuro futuro de los jóvenes españoles»

  1. Completamente de acuerdo con la conclusión – bastante desolador el futuro de los jóvenes…

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